Cuando nos hablan del Brasil, evocan su futbol, su carnaval, o una caipiriña
degustada en una hamaca, los pies en el agua mirando los árboles cocoteros. Pero
quien les ha hablado de la Costa Verde ? De sus magníficos masivos montañosos,
tropicos, senderos inseguros, que atraviesan una selva exuberante, que terminan en
el mar, con esto y aquello, una playa de arena fina desierta, ofrecida a los que quieran
llegar hasta aquí!
“Dios es un artista, y Rio su obra de arte”, dicen los brasileños. La primera pincelada
fue azúl: el mar. La tinta verde sobresalio en el lienzo y se esparcio sobre un gran
dominio: la selva; Enseguida vinieron las montañas y el agua que manaba por arriba:
las cascadas. Tambien los cariocas y la poesia nacieron... Lo esencial del Brasil
reside en esta osmosis entre las montañas, el cielo, el mar y sus habitantes que se funden
naturalmente en el paisaje, siempre sonriendo, definitivamente.
He aquí por fin un viaje excepcional que liga con las grandes expediciones ya que nos proponemos descubrir varios ecosistemas excepcionales del gigante brasileño,
país tan grande como contrario, con la preocupacion de aumentar un componente de
viaje a pie cada vez. En resúmen, un trayecto destinado a marchistas curiosos!
Nos preguntamos todos los días lo que vamos a encontrar en Bahia! ¿ Bahia estará a la altura de la curiosidad del viajero?
Si Rio es el corazón del Brasil,entonces Salvador es el alma, su alma africana
Por supuesto. Calor tropical, ritmos incesantes liberados por las percusiones
omnipresentes en las callejuelas del viejo barrio de Pelourinho que domina la ciudad,
cuerpos negros esculturales que bailan al acapuera o el forro, o que se agitan en una
proseción de candomblé, versión importada por la magia africana.
El sol ilumina Salvador, capital del estado de Bahia.Y por la noche son las animas y los sonidos de tambores que lo iluminan. Podemos savorear de mil maneras los tropicos.
Bahia presenta multiples facetas: Salvador, el Recóncavo, interior salvaje y grandes
haciendas, un litoral de sueño constituido de archipielagos perdidos y poblados de raros
pueblecitos pesqueros y ¡una sorpresa!, la Chapada Diamantina, verdadero masivo
montañoso ideal para los caminantes en busca de nuevos horizontes; Una especie de
mezcla de Gran Cañon sobre las orillas con un poco de paisajes alpinos de verano
en el centro. Su capital, Lençois fue en un tiempo la capital brasilera del diamante;
Viajes al país de contraste bahianences.